Lara Ferreiro, psicóloga: “La posición pública de la Princesa Leonor genera curiosidad y puede condicionar algunas relaciones en la universidad. La calidad será más importante que la cantidad”

La hija de los Reyes está cursando el grado de Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid

La Princesa Leonor ha comenzado esta semana sus estudios en la Universidad Carlos III de Madrid. Una nueva etapa que llega después de completar su formación castrense. Más allá del reto académico, la heredera se enfrenta ahora a otro desafío: integrarse en el entorno universitario. Deberá construir su propio espacio y hacerlo bajo la mirada constante que siempre acompaña su figura.
Lara Ferreiro: “Esa diferencia puede ser difícil de detectar al principio y exige paciencia”
“La universidad tiene una dimensión social enorme”, recuerda la psicóloga Lara Ferreiro en conversación con SEMANA. Y es que muchos de los vínculos más importantes de esta etapa nacen fuera del aula: en cafeterías, conversaciones en los pasillos o actividades compartidas. “Para la Princesa Leonor, sin embargo, construir esas relaciones puede resultar más complejo que para el resto de sus compañeros”.

La hija de los Reyes es la alumna más ilustre del campus de Getafe de esta universidad pública, fundada en 1989. “Su posición pública genera curiosidad y puede condicionar inicialmente algunas relaciones en la universidad”, advierte la experta.
Por tanto, añade que será necesario tiempo para saber qué personas se acercan por verdadera afinidad y cuáles están más interesadas en la dimensión simbólica de su figura. “Esa diferencia puede ser difícil de detectar al principio y exige paciencia. Por eso, la calidad de las relaciones será mucho más importante que la cantidad”.

“Encontrar personas con las que pueda sentirse tratada con naturalidad, recibir opiniones sinceras y no tener que estar siempre representando un papel puede convertirse en uno de los grandes factores de bienestar de su etapa universitaria”, indica la autora del libro ‘¡Ni un capullo más!: El método definitivo para quererte y encontrar a tu pareja perfecta’.
El círculo de confianza, un refugio para la Princesa de Asturias
La primogénita de Felipe VI cursa el grado de Ciencias Políticas, de cuatro años de duración. En su primer día de clase reconoció que afrontaba esta nueva etapa “con muchas ganas”. Como cualquier estudiante que comienza la universidad, tiene por delante el reto de crear su propio círculo de amistades.

“Para cualquier persona sometida a una gran exposición pública, disponer de espacios donde pueda relajarse resulta fundamental. No hacen falta decenas de amistades. A veces basta con unas pocas relaciones basadas en la confianza, la reciprocidad y la sensación de poder comportarse con naturalidad”, afirma Lara Ferreiro.
Un nuevo círculo que también puede convertirse en un puente hacia una vida más cotidiana. “Hablar de una asignatura, comentar una película, tomar un café o quejarse de una semana especialmente complicada puede tener un valor enorme. La normalidad, en su caso, probablemente no sea algo dado, sino algo que tendrá que proteger”, subraya.

La psicóloga repara en otro punto importante: mantener las amistades anteriores proporciona continuidad. “Los vínculos construidos en Gales o durante la formación militar conectan distintas etapas de su vida y recuerdan que su identidad no empieza ni termina en la universidad. Esa continuidad puede resultar psicológicamente estabilizadora”.
“Algunas relaciones necesitan meses para consolidarse y muchas primeras impresiones cambian con el tiempo”, afirma la psicóloga
Superada la primera semana de clases, la Princesa Leonor, de 20 años, tiene por delante una enriquecedora etapa de su vida que irá mucho más allá de lo académico. La universidad se convertirá en un espacio en el que establecerá vínculos que, posiblemente, la acompañen durante toda su vida.

“Las amistades universitarias importantes no siempre aparecen durante las primeras semanas. Algunas relaciones necesitan meses para consolidarse y muchas primeras impresiones cambian con el tiempo. Para la Princesa Leonor será especialmente importante no precipitar ese proceso”.
La psicóloga explica que la confianza se construye observando cómo responden los demás en situaciones diferentes. “Quién respeta los límites, quién mantiene la discreción, quién aparece cuando hay dificultades y quién es capaz de relacionarse sin convertir la posición pública en el centro de la relación”.

Asimismo, añade que encontrar personas con las que pueda sentirse tratada como una estudiante más será una de las mejores experiencias de esta etapa. “La reciprocidad será fundamental: relaciones donde no todo gire alrededor de quién es ella, sino también alrededor de intereses, conversaciones y experiencias compartidas”.
La Princesa de Asturias ha empezado la universidad después de una exigente etapa formativa en la que ha pasado por los tres ejércitos, creando también importantes amistades. “Esas relaciones conocen versiones diferentes de la Princesa Leonor y pueden ayudar a que su identidad no quede reducida exclusivamente a la etapa actual”.
La psicóloga hace hincapié en que, cuando todo alrededor cambia, “disponer de personas con las que no sea necesario explicar constantemente quién eres puede aportar una sensación de seguridad”. Esa combinación entre continuidad y novedad puede favorecer una adaptación más equilibrada a esta nueva etapa.




