María José Gómez y Verdú, experta en protocolo: “La recepción de Emmanuel y Brigitte Macron a los Reyes Felipe y Letizia en la Embajada de Francia muestra la otra cara de la hospitalidad diplomática”

Una experta en protocolo y etiqueta analiza para SEMANA cómo se organiza la recepcion que tendrá lugar en la Embajada de Francia en España de los Reyes Felipe VI y Letizia y que pone fin a la visita de Estado de Emmanuel y Brigitte Macron.

Si anoche los Reyes Felipe VI y Letizia celebraron una cena de gala en el Palacio Real para dar la bienvenida a Emmanuel y Brigitte Macron, ahora los roles se cambian. El presidente y la primera dama recibirán a los royals españoles en la Embajada de Francia de España la tarde de este miércoles, 20 de septiembre. “La visita de Estado a España culmina con un gesto de reciprocidad. Este último encuentro tiene un interés que va más allá de lo ceremonial“, explica María José Gómez y Verdú, experta en protocolo y etiqueta
“Cambia el anfitrión, cambia el escenario y cambia, en consecuencia, el significado de los gestos”
De acuerdo con el análisis llevado a cabo por la especialista, “en las relaciones entre Estados, la hospitalidad es también una forma de comunicación política. Si durante la cena de gala del Palacio Real los Reyes ejercieron como anfitriones, en la recepción de la Embajada el protagonismo organizativo corresponde a la parte francesa. Cambia el anfitrión, cambia el escenario y cambia, en consecuencia, el significado de los gestos”.

Desde el punto de vista dle protocolo, “este intercambio de hospitalidad resulta especialmente significativo”. Y es que la visita de Estado “incorpora una dimensión simbólica en la que ambas partes manifiestan respeto, reconocimiento y voluntad de mantener una relación bilateral sólida“. Según detalla María José Gómez y Verdñu, “la reciprocidad no significa que los dos actos tengan que ser idénticos, sino que cada anfitrión debe ofrecer una acogida acorde con su posición institucional y con la naturaleza de la visita”.
El hecho de que la recepción de Emmanuel y Brigitte Macron se lleve a cabo en la Embajada de Francia constituye “un escenario particularmente interesante”. “A diferencia del Palacio Real, que representa de manera directa a la Corona española y a la institución monárquica, una residencia diplomática expresa la presencia de otro Estado en territorio español“, sostiene la experta en protocolo y etiqueta a esta revista, agregando que “aunque se encuentre en Madrid, la embajada es un espacio de representación de Francia y un lugar en el que la diplomacia adquiere una dimensión más cercana, sin perder su carácter oficial”.

La importancia de prestar atención a la organización, los saludos y la distribución de los invitados
María José Gómez y Verdú recalca que la diferencia entre escenarios es “fundamental para interpretar correctamente el acto”. De acuerdo con sus palabras, “no estamos necesariamente ante una segunda cena de gala equivalente a la ofrecida por los Reyes, sino ante una recepción de devolución, cuyo formato concreto depende de la organización francesa“. De esta manera, reitera que no debemos dar por hecho que se repitirá la misma etiqueta, la misma estructura ceremonial o el mismo tipo de programa.
Para la profesional, “uno de los aspectos más relevantes será la forma en que se organiza la llegada de los Reyes, el saludo de los anfitriones y la presentación de los invitados. Son momentos aparentemente sencillos, pero en los que el protocolo establece un marco de respeto institucional y facilita el desarrollo natural de las relaciones”. La experta en protocolo y etiqueta manifiesta que “la precedencia, el orden de los saludos y la disposición de las autoridades no son detalles ornamentales”, pues “ayudan a expresar con claridad quién recibe, quién es recibido y cuál es la naturaleza del encuentro”.

Otro detalle que resulta interesante es “observar cómo se articula la relación entre los representantes institucionales españoles y franceses. En una recepción diplomática, la distribución de los invitados puede favorecer el diálogo entre responsables políticos, representantes empresariales, miembros del cuerpo diplomático y otras personalidades”. Además, la organización no responde únicamente a criterios de jerarquía, también puede contribuir a crear oportunidades de conversación y fortalecer vínculos profesionales e institucionales.

Otro elemento que merece atención es el papel de Brigitte Macron junto a Emmanuel Macron. Según la especialista, “La forma en que se desenvuelven los anfitriones, presentan a sus invitados y favorecen las conversaciones también forma parte de su representación“. Así, la recepción en la Embajada de Francia permite, precisamente, “apreciar esa dimensión menos visible del protocolo”.

Con todo ello, “La recepción que Emmanuel y Brigitte Macron ofrecen a los Reyes en la residencia de la Embajada de Francia es mucho más que el cierre social de una visita oficial. Es la otra cara de la hospitalidad diplomática y una muestra de cómo los Estados construyen sus relaciones también a través de los escenarios, las formas y los encuentros personales”.
Según María José Gómez y Verdú, “en diplomacia, recibir bien no es simplemente una cuestión de cortesía, es una manera de representar al propio país y de reconocer la importancia del interlocutor. Y esa es, precisamente, la esencia del buen protocolo: conseguir que la forma esté al servicio del fondo y que, detrás de cada saludo, cada invitación y cada detalle, el mensaje institucional llegue con claridad y naturalidad”.




