María José Gómez y Verdú, experta en protocolo: “En los Premios Princesa de Asturias, no es necesario que la Princesa Leonor renuncie a su espontaneidad ni que Messi adopte una actitud ceremoniosa”

La experta ha hablado en US sobre cómo podría producirse el acercamiento entre la heredera al trono y uno de los premiados, Leo Messi.

¡La cuenta atrás para los Premios Princesa de Asturias ha comenzado! El encuentro entre la Princesa Leonor y Leo Messi se ha convertido en uno de los más esperados de la ceremonia, que dejará consigo una imagen de ambos para el recuerdo. La coincidencia entre la heredera al trono y uno de los futbolistas más reconocidos del mundo plantea ciertas cuestiones de protocolo que ahora la experta María José Gómez y Verdú analiza en SEMANA.
La experta ha logrado despejar algunas de las dudas que pueden surgir en una cita institucional de este calibre, en la que la naturalidad y el respeto deben convivir con la cortesía. La primera cuestión a aclarar, según Gómez y Verdú, es que no existe ninguna regla universal que obligue a Leonor a saludar primero o que imponga a Messi la iniciativa.

Esto depende más bien de cómo se organice el encuentro, de quién ejerza de anfitrión y de la disposición de ambos en el momento del saludo. En una recepción institucional, lo habitual es seguir las indicaciones de la organización y permitir que el intercambio se produzca sin ningún problema.
“Si la Princesa extiende la mano, el invitado responde; si es ella quien se acerca a saludar, Messi deberá corresponder con la misma cordialidad”, explica la especialista. El objetivo no es actuar de manera rígida, sino garantizar que el encuentro transcurra de manera ordenada y respetuosa.

El tratamiento que corresponde a la Princesa Leonor
Otro de los aspectos que marcarán este encuentro será la forma en la que ambos se dirijan el uno al otro. En un primer contacto formal, el tratamiento adecuado para la heredera al trono es “Su Alteza Real”, pero eso no significa que toda la conversación tenga que desarrollarse en un lenguaje tan rígido.
“No se trata de convertir cada frase en una fórmula protocolaria, sino de respetar el marco institucional en el que se produce el encuentro”, señala Gómez y Verdú. Para ella, la clave está en adaptar el trato a las circunstancias, sin perder de vista que se trata de una ceremonia sumamente relevante a nivel nacional.
Del mismo modo, hay que prestar atención a detalles aparentemente menores, como la duración del apretón de manos, la distancia entre ambos o la manera en la que se coloquen ante las cámaras. En un acto de esta magnitud, un saludo puede durar apenas unos segundos, pero las fotografías y los vídeos pueden convertir ese instante en una de las escenas más reproducidas de la jornada.

La especialista recuerda que los gestos más sencillos suelen ser los más destacados, como una mirada directa, una sonrisa y la actitud atenta: “La elegancia protocolaria suele estar más relacionada con la medida y la oportunidad que con la rigidez”, apunta.
La heredera al trono, muy cercana con los futbolistas de la Selección Española
Una de las grandes incógnitas que gira en torno a los Premios Princesa de Asturias es la de comprobar si la heredera al trono mantiene con Messi la espontaneidad que ha mostrado en algunos de sus encuentros con deportistas. Leonor ha protagonizado momentos de complicidad con futbolistas de la Selección Española, especialmente en contextos de celebración y en situaciones más distendidas, en las que se ha podido apreciar una actitud sonriente y cercana.

Sin embargo, el escenario de los Premios Princesa de Asturias cuenta con sus propios códigos. La solemnidad de la ceremonia hace que su actitud sea más comedida, aunque eso no implica que tenga que mostrarse distante. La diferencia reside, sobre todo, en saber adaptarse al contexto.
“Ser protocolaria no significa ser fría”, subraya la experta, para quien una sonrisa, un saludo firme y una breve conversación pueden resultar suficientes para transmitir cordialidad y respeto. La naturalidad no va en discordancia con las obligaciones que acompañan a la representación de la Corona.

Por otro lado está Messi, cuya trayectoria internacional y su experiencia en acontecimientos de gran repercusión pública hacen prever un intercambio sencillo. A buen seguro, no serán necesarios gestos grandilocuentes ni fórmulas muy ceremoniosas, simplemente una postura correcta, un saludo cordial y una actitud receptiva.
Leo Messi y la Princesa Leonor: dos figuras públicas con papeles diferentes
El interés del encuentro también está en la posición que ocupa cada uno de los protagonistas. Mientras que la Princesa Leonor representa a la institución y tiene un papel específico en la ceremonia que lleva su nombre, Messi simboliza una trayectoria deportiva que le ha convertido en una figura a nivel internacional.
Aunque ambos están acostumbrados a la atención mediática, sus funciones en este escenario son completamente distintas. Por ello, el encuentro se debe desarrollar atendiendo al marco de los premios, sin perder de vista el reconocimiento al mérito y trayectoria del deportista.
La presencia de cámaras puede añadir cierta presión a gestos que pasarían desapercibidos en otras circunstancias. Sin embargo, Gómez y Verdú insiste en que el protocolo no debe ser un obstáculo para la espontaneidad, aunque sí que se deberán evitar movimientos precipitados.
Si algo tiene claro la experta, es que el saludo entre Leonor y Messi no es una competición para ver quién toma la iniciativa, sino en las circunstancias del encuentro y la capacidad de ambos de desenvolverse con naturalidad incluso estando rodeados de cámaras y atención.



