María José Gómez y Verdú, experta en protocolo: “Con la Infanta Sofía vemos una presencia más medida. En la universidad la discreción preserva la normalidad en una dimensión internacional”

La hija de los Reyes ha iniciado una nueva etapa en París donde afronta su segundo curso universitario

La Infanta Sofía ha regresado a las aulas. La hija menor de los Reyes afronta su segundo curso de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en el Forward College. Tras completar el primer año en Lisboa, ha iniciado una nueva etapa en París. Las clases comenzaron el pasado 21 de septiembre y su incorporación a la vida universitaria ha estado marcada por la discreción.
A diferencia de su hermana, la Princesa Leonor -quien empezó sus estudios en la Universidad Carlos III de Madrid el pasado 7 de septiembre- no han trascendido fotografías de la Infanta Sofía en su primer día de universidad. “Desde una perspectiva estrictamente protocolaria e institucional, que la Casa del Rey no haya difundido imágenes de la llegada de la Infanta Sofía a París no resulta, en sí mismo, una anomalía”,afirma María José Gómez y Verdú, experta en protocolo y etiqueta, a SEMANA.

Añade que el protocolo no establece que cada cambio de residencia, inicio de curso o etapa académica de un miembro de la Familia Real deba necesariamente acompañarse de una cobertura gráfica oficial. “Lo interesante, en este caso, es el contraste con lo ocurrido el año pasado en Lisboa. En septiembre de 2025, la Casa del Rey distribuyó varias imágenes de Sofía durante sus primeros días en Portugal, incluyendo fotografías de su llegada a la ciudad, actividades académicas y algunos momentos más personales”.
María José Gómez y Verdú, sobre la Infanta Sofía: “La discreción puede contribuir a preservar un espacio de normalidad y autonomía personal que resulta especialmente relevante”
Uno de los aspectos más singulares de la formación de la Infanta Sofía es el marcado carácter internacional que tiene el Forward College. Los alumnos estudian cada curso en una capital europea diferente: Lisboa, París y Berlín. En esta nueva etapa en Francia, la incorporación a las aulas de la hija de los Reyes ha destacado por su perfil bajo.

“Una posible lectura es que la Casa del Rey esté apostando por una presencia pública más selectiva de la Infanta Sofía. Ya no se encuentra en el momento de presentación de su primera experiencia universitaria. Lisboa representaba el comienzo de una nueva etapa, era una novedad institucional y mediática y, de alguna manera, había interés en mostrar cómo iniciaba su vida universitaria en el extranjero”.
Ahora, en cambio, existe una continuidad de un proyecto académico que ya conocemos. Para la experta en protocolo hay un elemento importante. “La Infanta tiene 19 años y su formación universitaria se desarrolla en un entorno internacional. La discreción puede contribuir a preservar un espacio de normalidad y autonomía personal que resulta especialmente relevante cuando hablamos de una joven que, aunque pertenece a la Familia Real, no desempeña las mismas funciones institucionales que la Princesa de Asturias”.

Por tanto, esta mayor reserva puede estar ligada a una decisión estratégica. “Decir menos, seleccionar mejor cuándo se muestra y evitar convertir cada movimiento privado en un acontecimiento público”. María José Gómez y Verdú recalca que el contraste con Lisboa refuerza precisamente esa idea.
“El año pasado existieron elementos que justificaban una mayor visibilidad, era su primer curso universitario, un país vecino y, posteriormente, se produjo incluso un encuentro con el entonces presidente portugués, Marcelo Rebelo de Sousa. En París, por el momento, no existe una agenda institucional equivalente asociada a su llegada”, asevera.
“El papel institucional de la Infanta Sofía está en construcción y su itinerario académico se ha diseñado precisamente con una dimensión internacional”, afirma la experta en protocolo

Mientras la Infanta Sofía mantiene su presencia en determinados actos oficiales junto a los Reyes y la Princesa Leonor, su vida académica se está desarrollando con un perfil reservado y alejado de los focos. “Ese equilibrio puede ser todavía más relevante porque su papel institucional está en construcción y su itinerario académico se ha diseñado precisamente con una dimensión internacional”.
“Y quizá ese sea el aspecto más interesante desde el punto de vista de la comunicación de una institución como la Corona, en una época en la que mostrar se ha convertido casi en una obligación, saber cuándo no mostrar también forma parte de una estrategia de comunicación”, subraya la experta en protocolo.

María José Gómez y Verdú señala que la ausencia de fotografías, al menos por el momento, responde a una decisión consciente de no institucionalizar aquello que pertenece fundamentalmente a su vida universitaria y personal. Una línea de comunicación deliberada que busca marcar una frontera. “Y, por ahora, lo que podemos observar es precisamente eso: una presencia pública más medida, en la que la institución parece diferenciar con mayor claridad entre lo institucional, lo académico y lo estrictamente personal”, concluye.




