Letizia Ortiz, los 30 looks que definen su estilo

De aquel traje blanco de la pedida a la reina que recicla vestidos: 30 looks para entender a Letizia

Han pasado más de dos décadas desde que Letizia Ortiz dejó los informativos de Televisión Española para formar parte de la Familia Real. Desde entonces, su manera de vestir ha cambiado mucho. Los trajes de chaqueta, los vestidos de gala, las firmas españolas, las prendas low cost o los diseños que recupera años después han ido definiendo una imagen cada vez más personal.
Algunos looks quedaron grabados en la memoria y otros cobran un significado distinto cuando los observamos con perspectiva. Del traje blanco de Armani de su pedida a los diseños que lleva actualmente, estos 30 estilismos permiten recorrer su historia a través de la moda y entender cómo ha evolucionado su estilo.
De periodista a princesa, los primeros looks de Letizia
1. El traje blanco de Armani de su pedida en 2003

El 6 de noviembre de 2003, pocos días después de anunciar su compromiso con el entonces príncipe Felipe, Letizia Ortiz llegaba al Palacio de El Pardo para la pedida de mano oficial. Hacía apenas una semana que había presentado por última vez el Telediario de TVE y todas las miradas estaban puestas en la mujer que se convertiría en princesa de Asturias.
Para su primera gran aparición ante la prensa como futura royal, eligió un traje blanco de Giorgio Armani formado por una chaqueta entallada, de hombros estructurados y cuello elevado, y unos pantalones rectos. Una elección que, vista más de dos décadas después, resulta especialmente significativa.
Los trajes de chaqueta y los pantalones terminarían convirtiéndose en dos constantes de su armario, aunque con los años los ha llevado con siluetas, cortes y combinaciones muy diferentes.
2. El vestido rojo de Caprile que deslumbró en Copenhague

Solo ocho días antes de su boda con Felipe, Letizia acudió el 14 de mayo de 2004 al enlace de Federico y Mary de Dinamarca. Era su primera boda real y una de sus grandes apariciones ante la realeza europea, y para la ocasión confió en Lorenzo Caprile, uno de los diseñadores que tendría un papel importante durante sus primeros años como princesa.
Eligió un vestido rojo confeccionado en crepé de satén y tul de seda, con cuerpo drapeado, escote cuadrado, mangas semitransparentes y una falda larga con pequeña cola. Los zapatos de Pura López, forrados en el mismo tono, completaban el conjunto.
Aquel vestido contribuyó a convertir el rojo en uno de los colores más asociados a Letizia, un tono que, más de dos décadas después, continúa muy presente en su armario y ha dejado algunos de sus estilismos más recordados.
3. El vestido de novia de Pertegaz que la convirtió en princesa

El 22 de mayo de 2004, Letizia Ortiz se casó con el entonces príncipe Felipe en la Catedral de la Almudena. Para uno de los días más importantes de su vida y la boda que la convertiría en princesa de Asturias, confió en Manuel Pertegaz, uno de los grandes nombres de la moda española.
Confeccionado en seda natural de color blanco roto, seguía una línea princesa, con cuerpo entallado, escote en pico, manga larga y un característico cuello elevado. Los bordados en hilos de oro y plata incorporaban motivos como flores de lis, espigas de trigo, tréboles y madroños, y se extendían hasta una imponente cola de cuatro metros y medio.
Un vestido solemne, acorde con la importancia de aquel día, con el que Letizia estrenaba una nueva etapa como miembro de la Familia Real.
4. El dos piezas de inspiración goyesca de Lorenzo Caprile

Unos meses después de convertirse en princesa de Asturias, Letizia acompañó a Felipe en la boda de Beltrán Gómez-Acebo y Laura Ponte. Para la ocasión volvió a confiar en Lorenzo Caprile, que ya había firmado el inolvidable vestido rojo que llevó en Copenhague.
Esta vez eligió un conjunto de inspiración goyesca formado por un cuerpo negro entallado, con escote corazón, manga larga y bajo ligeramente acampanado, y una falda roja de largo midi cubierta por bordados negros.
Los zapatos de tacón y el pequeño bolso, también en negro, completaban un estilismo que mostraba una faceta más atrevida de Letizia en sus primeros meses como princesa, cuando Caprile ocupaba un lugar destacado en su armario.
5. El look premamá de Felipe Varela antes del nacimiento de Leonor

El 12 de octubre de 2005, Letizia se encontraba ya en la recta final de su primer embarazo. Faltaban menos de tres semanas para el nacimiento de Leonor y, para asistir al desfile de la Fiesta Nacional, eligió un estilismo monocolor en tonos crema de Felipe Varela.
El conjunto estaba formado por un vestido de seda plisado y un abrigo de lana a juego, ajustado bajo el pecho. También dejó a un lado los tacones altos y optó por unos salones bajos en un tono similar, mucho más cómodos para una jornada en la que debía permanecer bastante tiempo de pie.
Fue uno de sus looks premamá más representativos y confirmaba el lugar que el diseñador empezaba a ocupar en su armario como princesa.
Letizia empieza a definir su propio estilo
6. El encaje gris con el que se acercó a las tendencias

En los Premios Príncipe de Asturias de 2008, Letizia eligió un vestido de encaje gris claro de Felipe Varela con el que empezaba a acercarse a las tendencias del momento. El diseño seguía una silueta lápiz muy ajustada, con largo por debajo de la rodilla, manga francesa y escote redondo.
El gris dominaba prácticamente todo el estilismo, desde el bolso de Roger Vivier hasta los peep toes de Magrit, con plataforma y un adorno de flor en la parte delantera. El maxicollar de Tous rompía ligeramente esa uniformidad y aportaba uno de los detalles característicos de aquellos años.
La silueta lápiz, los zapatos con plataforma y el gusto por los looks coordinados marcarían buena parte de esta etapa de su armario.
7. El vestido de Caprile que recuperaría dos años después

En octubre de 2009, Letizia acudió a la cena ofrecida en el Palacio Real con motivo de la visita de Estado del presidente de Líbano, Michel Sleiman. Para esta gran cita de gala eligió un vestido rojo de Lorenzo Caprile, uno de los diseñadores que había marcado sus primeros años como princesa.
El diseño combinaba un cuerpo entallado de guipur con una voluminosa falda de bámbula ligeramente plisada. Letizia lo acompañó con la tiara prusiana, la misma que había llevado el día de su boda, y las condecoraciones correspondientes al acto.
Dos años después volvería a llevar este vestido, algo que con el tiempo se convertiría en una práctica cada vez más habitual en su forma de vestir.
8. Los pantalones con los que rompió la tradición de la Fiesta Nacional

En la Fiesta Nacional de 2010, Letizia hizo una elección poco habitual para esta cita. En lugar del vestido o la falda que habían marcado sus apariciones anteriores, llevó unos pantalones grises de Felipe Varela, una decisión que generó numerosos comentarios al alejarse de la etiqueta que tradicionalmente seguían las mujeres en la recepción del Palacio Real.
El diseño, de pernera muy ancha y ligeramente acampanada, lo llevó con una blusa de seda en rosa empolvado y un gran chal en tonos gris y azul. Un cinturón con detalle joya y los salones con plataforma completaban el estilismo.
Fue la única vez que Letizia eligió pantalones en esta cita, pero aquella elección anticipaba el protagonismo que esta prenda acabaría teniendo en sus looks de trabajo.
9. El look rosa empolvado de la boda de Guillermo y Kate

La boda del príncipe Guillermo y Kate Middleton llevó a Letizia hasta la abadía de Westminster el 29 de abril de 2011. El protocolo británico marcaba una etiqueta muy concreta y la entonces princesa de Asturias recurrió de nuevo a Felipe Varela con un vestido de cóctel rosa empolvado, confeccionado en muselina plisada y decorado con bordados.
El sombrero fue uno de los elementos más característicos del estilismo. Firmado por Pablo y Mayaya, estaba adornado con plumas y una redecilla que cubría parcialmente el rostro. Letizia añadió guantes de ante, zapatos de salón y un bolso en la misma gama.
Es una de las pocas ocasiones en las que hemos visto a Letizia con un sombrero de este tipo, un accesorio poco habitual en su armario pero ligado a las grandes citas de la realeza británica.
10. El vestido verde esmeralda de los Premios Príncipe de Asturias

Para los Premios Príncipe de Asturias de 2013, Letizia eligió un vestido verde esmeralda firmado, una vez más, por Felipe Varela. Confeccionado en georgette de seda, el diseño tenía una silueta de inspiración años 40, con escote barco, mangas largas semitransparentes y una falda con vuelo por debajo de la rodilla.
El diseño estaba decorado con bordados de cristales en tonos esmeralda, jade y negro, que añadían brillo al conjunto. Letizia llevó también el verde a los salones de ante y al clutch de charol.
El color, las transparencias y los detalles joya daban paso a una imagen más atrevida, justo antes de cerrar una etapa que terminaría pocos meses después con su llegada al trono como reina.
Los primeros años de Letizia como reina
11. El conjunto blanco de Varela para la proclamación de Felipe VI

El 19 de junio de 2014 marcó un antes y un después en la vida y también en el armario de Letizia. Para la proclamación de Felipe VI, eligió un conjunto blanco roto de Felipe Varela, el diseñador que la había acompañado durante buena parte de sus años como princesa y al que confió el look de una jornada clave en su historia.
En lugar de un vestido largo de ceremonia, llevó un vestido recto a la altura de la rodilla bajo un abrigo de crepé de verano, con cuello redondo y un delicado bordado de cristales en tonos rubí, amatista, ámbar y rosa pálido. Los salones nude de Magrit y un bolso de ante completaban el estilismo.
Once años después de presentarse ante España con aquel traje blanco de Armani, Letizia volvía a elegir el mismo color para comenzar una nueva etapa.
12. El dos piezas de Carolina Herrera que llevó junto a Rania de Jordania

En noviembre de 2015, durante la visita a España de los reyes de Jordania, Letizia eligió un dos piezas gris grafito de Carolina Herrera para uno de los actos de la agenda. La firma empezaba a ganar terreno en su armario y terminaría convirtiéndose en una de sus favoritas como reina.
Confeccionado en cachemir, el conjunto combinaba una chaqueta entallada de corte péplum con una falda lápiz a la altura de la rodilla. Un fino cinturón negro marcaba todavía más la cintura y hacía juego con los salones de Prada y el bolso de Hugo Boss.
Era una versión más depurada del estilo de trabajo de Letizia, construida alrededor de prendas clásicas y líneas muy definidas.
13. El Nina Ricci de lentejuelas que mostró su lado más atrevido

En diciembre de 2016, Letizia sorprendió en los Premios Internacionales de Periodismo Mariano de Cavia, Luca de Tena y Mingote con uno de los looks más rompedores que había llevado hasta entonces. Eligió un diseño de la colección Resort 2017 de Nina Ricci confeccionado en tul negro y recorrido por rayas verticales de lentejuelas multicolor, muy alejado de los vestidos monocolor que habían dominado buena parte de su armario.
El vestido, de largo midi y manga larga, se ajustaba a la cintura con un fino cinturón negro y lo combinó con salones de Magrit y un clutch de Burberry. Pero el cambio no se quedó en la ropa. El cabello peinado hacia atrás con efecto mojado y un maquillaje de ojos ahumado reforzaron esa imagen más atrevida, que convirtió el estilismo en uno de los más recordados de sus primeros años como reina.
14. Los culottes de cuero de Uterqüe con los que arriesgó en ARCO

La visita a ARCO de 2016 dejó uno de los looks que mejor reflejan cómo Letizia empezaba a experimentar con la moda. Cambió los vestidos y las faldas por unos pantalones culotte de cuero negro de Uterqüe, de talle alto, pernera ancha y una gran cremallera frontal.
Los combinó con una camisa blanca de Hugo Boss y unos zapatos negros de tacón con tiras, mientras que un clutch fucsia de Adolfo Domínguez añadía un contraste más vivo al conjunto. También el recogido trenzado se alejaba de los peinados más sencillos que solía llevar.
Su estilo estaba cada vez más conectado con las tendencias, y en su armario empezaban a aparecer prendas menos previsibles y firmas de Inditex.
15. El vestido rojo asimétrico de Stella McCartney

Trece años después de aquel inolvidable Caprile de Copenhague, Letizia demostraba que el rojo seguía siendo uno de los colores más importantes de su armario. En abril de 2017 acudió a la cena por el 50 cumpleaños del rey Guillermo de los Países Bajos con un vestido largo de Stella McCartney que se convertiría en uno de sus looks de gala más recordados.
El diseño se alejaba de los encajes, bordados y faldas voluminosas que habían aparecido en muchos de sus vestidos de noche anteriores. De líneas depuradas y corte recto, presentaba un diseño asimétrico que cubría uno de los brazos y dejaba el otro al descubierto. Letizia llevó sandalias rojas de Magrit y añadió un clutch y joyas plateadas.
Una versión más minimalista del rojo que la acompañaba desde sus primeros años como royal.
Letizia le saca cada vez más partido a su armario
16. El vestido vintage de la reina Sofía que recuperó más de 30 años después

En diciembre de 2018, los Premios Nacionales de la Industria de la Moda dejaron uno de los looks más curiosos del armario de Letizia. El vestido rojo que parecía un estreno pertenecía en realidad a la reina Sofía, que ya lo había llevado en 1982 durante una recepción en el Palacio de la Zarzuela.
Más de tres décadas después, recuperó aquel diseño de cuello elevado, mangas abullonadas y falda midi plisada, y lo acompañó con salones rojos de Magrit y una cartera de Carolina Herrera con estampado de serpiente.
Era una de las primeras veces que recurría al armario de su suegra, una práctica que repetiría años después y que daría una segunda vida a algunas de las prendas históricas de doña Sofía.
17. El vestido blanco con el que cambió su uniforme del posado de verano

El tradicional posado de verano de la Familia Real cambió de escenario en 2018 y también supuso un cambio en el armario de Letizia. Después de varios años recurriendo al pantalón para esta cita, apareció en el Palacio de La Almudaina con un vestido blanco troquelado de Hugo Boss, de cuerpo entallado y falda por debajo de la rodilla.
Unas alpargatas de cuña de Mint & Rose atadas al tobillo y un bolso beige de Carolina Herrera completaban el estilismo. Era la primera vez que elegía un vestido para el posado de verano desde que se había convertido en reina, sustituyendo la fórmula de pantalones y prendas de inspiración marinera que había marcado sus apariciones anteriores en Mallorca.
18. La falda de Massimo Dutti que llevó a FITUR

En enero de 2019, Letizia rompió con la costumbre de llevar pantalón en FITUR y eligió una falda midi de Massimo Dutti con estampado de cuadros Príncipe de Gales, una de las tendencias que marcaban aquella temporada. De cintura alta y corte entallado, terminaba en un bajo asimétrico con dos picos laterales.
La llevó con una blusa blanca de cuello-babero plisado y mangas ligeramente abullonadas, además de unos zapatos color cuero de Magrit con tiras cruzadas y una cartera de Hugo Boss.
El look mostraba cómo Letizia incorporaba también prendas de Inditex a su vestuario de trabajo, junto a accesorios que ya tenía.
19. El mono plisado de Zara que parecía un vestido

Para la entrega de becas de la Fundación Iberdrola de 2019, Letizia recurrió a Zara con un mono azul petróleo plisado que, a primera vista, parecía un vestido, con manga larga, pequeños volantes y un pantalón culotte que quedaba oculto entre los pliegues.
El cinturón negro marcaba la cintura y daba forma a la silueta holgada del mono, que combinó con salones azules de Magrit y un clutch de Lidia Faro.
El diseño, que había llegado a las rebajas por unos 13 euros, volvió a llevarlo apenas cuatro meses después, una muestra más de cómo las prendas low cost también formaban parte de su vestidor.
20. El traje rosa de Hugo Boss que se convirtió en uno de sus favoritos

En septiembre de 2020, Letizia acudió a un acto de la Asociación Española Contra el Cáncer con un traje rosa empolvado de Hugo Boss que terminaría convirtiéndose en uno de sus básicos de trabajo. Lo había estrenado a finales de 2019 y era la cuarta vez que recurría al dos piezas, formado por una americana ligeramente holgada y unos pantalones rectos a juego.
Una blusa blanca de Carolina Herrera y salones en el mismo rosa acompañaban al conjunto, una fórmula que también había llevado anteriormente. La sastrería tenía ya un papel fundamental en sus looks de trabajo, y el rosa empolvado daba al dos piezas un aire menos clásico. Letizia seguiría recuperándolo en los años siguientes y volvería a llevarlo en 2025.
Del low cost a la Alta Costura, Letizia se atreve con todo
21. El vestido de H&M que llevó con una de sus tiaras más importantes

Durante su visita de Estado a Suecia en noviembre de 2021, Letizia reservó una de sus apuestas más sorprendentes para la cena de gala en el Palacio Real de Estocolmo. En lugar de recurrir a una gran firma de lujo, escogió un vestido azul noche de H&M, perteneciente a una de las colecciones Conscious de la marca sueca y confeccionado en tul y poliéster reciclado.
El diseño, ceñido hasta la cintura y con una amplia falda recorrida por pequeños volantes, ya lo había llevado anteriormente Victoria de Suecia con algunas modificaciones. Letizia lo acompañó con un clutch dorado de Magrit y la tiara Flor de Lis, una de las joyas más importantes de la Familia Real.
El contraste entre el vestido de H&M y una pieza histórica del joyero real convirtió el look en uno de los más singulares de sus apariciones de gala.
22. El Valentino de 1977 que recuperó del armario de la reina Sofía

Las prendas históricas de la reina Sofía continuarían apareciendo en el vestidor de Letizia. Para la recepción al Cuerpo Diplomático de enero de 2022 escogió un diseño de Valentino Alta Costura de 1977, que su suegra había estrenado durante una visita de Estado a Alemania 45 años antes.
El conjunto combinaba un cuerpo de gasa semitransparente, con mangas largas y bordados de flores rosas y hojas verdes, con una amplia falda verde hasta el suelo. Como accesorios, escogió unos pendientes con piedras en los mismos tonos y salones nude.
Esta vez, la elección llevaba además la firma de uno de los grandes nombres de la Alta Costura italiana, dando una nueva vida a una pieza con más de cuatro décadas de historia.
23. El vestido fucsia de Serendipia con el que dejó de lado su estilo más clásico

Las aberturas cut out fueron las protagonistas de uno de los looks más comentados de Letizia en 2022. Para el acto conmemorativo del Día Mundial de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en Valencia, apostó por un vestido fucsia de Serendipia, una firma valenciana que trasladaba una de las grandes tendencias de aquella temporada a su vestuario institucional.
De largo midi y manga larga ligeramente abullonada, el diseño dejaba parte de la cintura al descubierto mediante dos aberturas laterales unidas por una anilla central. Letizia mantuvo el fucsia en los zapatos y en el bolso de Carolina Herrera, mientras que unos pendientes dorados de CXC rompían el monocolor.
Fue uno de sus looks más innovadores de aquellos años, tanto por el corte del vestido como por introducir este tipo de aberturas en un acto oficial.
24. El Victoria Beckham verde que eligió antes de la coronación de Carlos III

La recepción previa a la coronación de Carlos III en mayo de 2023 llevó a Letizia hasta el Palacio de Buckingham y dejó uno de sus guiños más claros a la moda británica. El vestido verde que eligió pertenecía a la colección Primavera-Verano 2023 de Victoria Beckham, un diseño que había lucido Bella Hadid en el desfile de la firma y que también habían llevado la propia diseñadora y Kendall Jenner.
Con cuello redondo y largo midi, tenía mangas amplias abiertas, un fruncido central que marcaba la cintura y una falda ligeramente acampanada. Letizia introdujo el azul oscuro en los salones y la cartera, y recuperó además un broche de diamantes de la reina Sofía.
La elección reflejaba hasta qué punto su vestidor se había abierto a la moda internacional más reciente.
25. El vestido de flores de Cayro que llenó de color su armario

La visita de Letizia a Córdoba con motivo del Tour del Talento de la Fundación Princesa de Girona dejó en 2023 uno de sus looks más coloridos. Escogió un vestido de la firma española Cayro cubierto de flores en tonos rosas, amarillos, naranjas, verdes y violetas.
Confeccionado en crepé y de largo midi, tenía cuello redondo, mangas hasta el codo ligeramente abullonadas y un drapeado que cruzaba el cuerpo hasta la cintura. El estampado multicolor daba al conjunto un aire más alegre y desenfadado.
Los salones rosa de Magrit recogían uno de los tonos del estampado, mientras que los pendientes de filigrana cordobesa hacían referencia al lugar de la cita.
Las claves del estilo actual de Letizia
26. El traje rojo de Mango que combinó con zapatillas blancas

El Día de las Fuerzas Armadas de 2024 dejó una imagen poco habitual de Letizia. Para el acto central celebrado en Oviedo, estrenó un traje rojo de Mango y cambió los zapatos de tacón por unas zapatillas blancas ultraplanas, un calzado que hasta entonces había tenido poca presencia en sus looks públicos.
El dos piezas estaba formado por una americana de líneas ligeramente holgadas y unos pantalones wide leg, y debajo asomaba un top lencero con detalles de encaje en el mismo tono. Los pendientes de diamantes y rubíes añadían el toque de joyería a un conjunto marcado, sobre todo, por el contraste de las zapatillas.
A partir de 2024, el calzado plano ganaría mucho más espacio en sus apariciones públicas y cambiaría también la forma de completar algunos de sus looks más formales.
27. El Balenciaga de archivo con el que posó para Annie Leibovitz

El retrato que Annie Leibovitz realizó a Letizia en 2024 para la colección del Banco de España supuso la primera vez que la reina vistió una creación de Cristóbal Balenciaga. Para posar en el Salón Gasparini del Palacio Real, eligió dos piezas del diseñador español cedidas por la Fundación Antoni de Montpalau, confeccionadas varias décadas antes.
El vestido negro, fechado alrededor de 1948, estaba realizado en tul de seda, con cuerpo drapeado, escote palabra de honor y una larga falda de gran volumen. Sobre los brazos descansaba una capa de gala rosa de seda creada en 1962.
El collar y los pendientes de diamantes que pertenecieron a la reina Victoria Eugenia ponían el broche final a un retrato en el que moda y joyería evocaban la historia de la Corona.
28. El vestido de Sybilla que transformó con transparencias

En los Premios Princesa de Asturias de 2025, Letizia volvió a recurrir al negro, un color que también había elegido en las dos ediciones anteriores. Esta vez recuperó un vestido de la firma española Sybilla que había estrenado unos meses antes, confeccionado en crepé de seda y con escote palabra de honor, pero cambió su apariencia al añadir un sobrevestido de gasa semitransparente.
La nueva capa, de cuello elevado y manga corta, dejaba entrever el diseño original y daba otra lectura al conjunto. Unos salones destalonados de Magrit, una cartera negra también de Sybilla y pendientes de diamantes negros de De Grisogono acompañaron el look.
El sobrevestido transformaba una pieza que ya había estrenado y mostraba cómo repetir una prenda también puede ser una forma de reinventarla.
29. La falda de lentejuelas de Massimo Dutti que combinó con un jersey

El Premio de Periodismo Francisco Cerecedo de 2025 mostró otra manera de construir un look de noche. Letizia cambió los vestidos por una falda midi de lentejuelas burdeos de Massimo Dutti, combinada con un sencillo jersey de cachemir de Falconeri en la misma gama.
El burdeos continuaba en los salones de tacón bajo y la cartera de Magrit, mientras que un collar dorado de grandes eslabones, un tipo de joya al que recurre con menos frecuencia, aportaba un toque de contraste al conjunto.
La mezcla de una prenda de punto con las lentejuelas restaba formalidad a la falda y daba forma a un estilismo más relajado que los grandes vestidos que habían marcado otras etapas de su armario.
30. El vestido de Adolfo Domínguez que cierra el círculo

Más de dos décadas después de convertirse en princesa, Letizia regresó en 2026 a una firma que ya formaba parte de su vestidor cuando trabajaba como periodista. Durante una visita a la sede de Adolfo Domínguez en Ourense por el 50 aniversario de la casa, escogió uno de los vestidos estampados de su colección, reforzando un vínculo que se remontaba a los años anteriores a su llegada a la Familia Real.
Confeccionado en algodón, combinaba un escote en pico con frunce central, mangas cortas y una falda midi con vuelo, todo ello recorrido por un estampado de efecto acuarela en tonos suaves.
Unas sandalias de tacón bajo de Massimo Dutti y un bolso de Adolfo Domínguez acompañaban el diseño. Un look relajado y colorido que conecta a la reina actual con aquella periodista que ya confiaba en la firma.
Mirar estos 30 looks seguidos permite comprobar cuánto ha cambiado Letizia desde aquella pedida de 2003. Hay elecciones que hoy difícilmente asociaríamos con ella y otras que ya adelantaban algunas de las claves que siguen presentes en su forma de vestir. Entre unas y otras, ha probado nuevas siluetas, ha recuperado diseños de otras épocas y ha encontrado nuevas formas de llevar prendas que ya tenía.
Su estilo sigue evolucionando. Cambian las firmas, las tendencias y también la forma en la que construye sus looks. Y quizá esa capacidad para reinventarse sea precisamente lo que hace que sigamos pendientes de lo que se pone.




