Familia Real

Las crisis ‘reales’ de Letizia Ortiz: El verano crítico de Marivent de 2007 y la ruptura con su primo David Rocasolano

Este martes 15 de septiembre la reina Letizia cumple 54 años después de haberse confirmado que viajará a Ceuta ante la crisis migratoria vía Marruecos. Hace 19 años que ningún miembro de la Casa Real Española viaja a Ceuta y Melilla. Todo ello en un estío donde la reina de España apenas ha aparecido en público con su marido Felipe VI. Elcierredigital.com desvela los momentos más críticos de la pareja real

La reina Letizia y, de fondo, el Palacio de Marivent

La reina Letizia (Oviedo, 1972) cumple este martes 15 de septiembre 54 años sin actos oficiales en su agenda institucional y después de su sonada ausencia en el Gran Premio de España, que tuvo lugar en el circuito semiurbano Madring, ubicado en el recinto de IFEMA Madrid este fin de semana y al que el rey Felipe VI acudió junto a sus dos hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía. Precisamente, ya ha tenido lugar la confirmación de que, junto al monarca, la reina Letizia viajará en las próximas semanas a las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla, las cuales continúan afrontando la crisis migratoria que comenzó el pasado 30 de julio.

Esta será una visita muy significativa, la cual se producirá casi dos décadas después de la visita que realizaron los Eméritos Juan Carlos I y Sofía en noviembre de 2007, justamente varios meses después de que tuviera lugar uno de los momentos más complejos de la entonces princesa Letizia tras su llegada a la Familia Real española en Palma de Mallorca, el refugio veraniego de los Borbones desde principios de los años setenta. Ante este escenario, la nuera del Emérito se refugió también en un pequeño círculo que sirvió como apoyo y respaldo hacia la que se convertiría en futura reina de España, y una de esas figuras era su primo materno, el abogado David Rocasolano. Pero ¿qué ocurrió aquel verano entre los muros del Palacio de Marivent?

El ‘amargo’ verano de Letizia Ortiz en Marivent

6 de agosto de 2007. Aquel día, la Familia Real española al completo bajaba las escalinatas del Palacio de Marivent para posar frente a los medios de comunicación allí congregados. Allí, la prensa gráfica retrató a los reyes Juan Carlos I y Sofía junto a sus hijas, la infanta Elena junto a su entonces marido, Jaime de Marichalar, y sus hijos, Victoria Federica y Froilán, así como la infanta Cristina con Iñaki Urdangarin y sus cuatro hijos, Juan, Pablo, Miguel y la pequeña Irene.

En aquel posado estuvieron presentes los entonces príncipes Felipe de Borbón y Letizia, a quienes les acompañaban su hija, la princesa Leonor, y la infanta Sofía, que tan solo contaba con cuatro meses de edad. Lo que los periodistas que allí se encontraban desconocían era que aquella fotografía pasaría a la historia como el último posado que la Familia Real realizaría al completo y que, tras las “simpáticas” instantáneas, se habría escondido cierta “tensión” y la “frialdad” que habría imperado en el interior de Marivent durante aquellos meses de verano. Conviene recordar que, en noviembre de ese mismo año, la infanta Elena y Jaime de Marichalar anunciaban el “cese de la convivencia”, que culminó en un sonado divorcio en 2009.

Posado veraniego de la Familia Real, en Palma de Mallorca en 2007
Posado veraniego de la Familia Real, en Palma de Mallorca en 2007 Europa Press

Pero volvamos a aquel verano de 2007. Aquel estío no habría sido fácil para la entonces princesa Letizia, a quien, según trascendió, “se le vio especialmente incómoda” delante de los flashes. Hay que destacar que, desde su llegada a la Familia Real, la princesa Letizia mantuvo con Palma una “relación de amor-odio”. Le habría costado adaptarse a la agenda oficial de su familia política en Palma de Mallorca, así como “integrarse” con el entorno de amistades que el príncipe Felipe tenía en el archipiélago balear, llegando a declarar años después la recordada frase: “¿Tú te crees que esto son vacaciones? Esto no son vacaciones, es trabajo”.

Sin embargo, aquel año habría sido especialmente duro para ella y, más aún, ese verano. Tan solo varios meses antes, en febrero de 2007 y embarazada de seis meses de su hija pequeña, recibió la trágica noticia del fallecimiento de su hermana, Érika Ortiz, con tan solo 31 años de edad, dejando una hija pequeña, hoy la mediática Carla Vigo. La presión mediática sobre ella se acentuó en gran medida, así como las distintas informaciones que circularon posteriormente sobre el fallecimiento de la hija del periodista Jesús Ortiz, tal y como reportaron las crónicas sociales de entonces.

Todo ello habría hecho mella en la princesa Letizia, quien, como hemos citado, se llegó a refugiar en un círculo que la apoyó en ese duro trance. De este núcleo duro formaba parte su primo materno, el ya mencionado abogado David Rocasolano, uno de los familiares más cercanos a la monarca desde su infancia y en quien, años después, la princesa vio un respaldo crucial y a quien llegó a compartir sus preocupaciones en numerosas ocasiones.

David Rocasolano
David Rocasolano Captura de televisión

De hecho, según publicaron medios como Lecturas, David Rocasolano llegó a asesorarle sobre las capitulaciones matrimoniales antes de contraer matrimonio con el entonces príncipe Felipe en 2004 y, también, “llevaba todas sus cuentas y le asesoraba en sus negocios bursátiles en el extranjero”.

El verano de 2013 y la ‘huida’ de la princesa

Justamente, seis años después de aquel verano, la relación entre David Rocasolano y su prima, Letizia Ortiz, acaparó múltiples titulares tras la publicación de ‘Adiós, Princesa’ (Akal), un libro firmado por el abogado que vio la luz el 8 de abril de 2013 por el que el vínculo que unía a los primos Rocasolano “se llegó a romper” a causa de que, diversos medios apuntaron la publicación de esta obra como “una traición hacia la figura de la princesa”. Las páginas del libro que firmó el primo de la entonces princesa Letizia no solo abordaban episodios del pasado de la mujer del entonces príncipe Felipe, sino que, también, devolvieron a la actualidad la trágica muerte de Érika Ortiz. Hoy, el paradero de David Rocasolano es todo un misterio pues ha optado por el anonimato.

Pero, si bien el año 2007 marcó un punto de inflexión en la vida de la princesa Letizia, el año 2013 también supuso un antes y un después, y no solo en la entonces princesa Letizia, sino, también, en el seno de la Familia Real española, pues el ‘Caso Noós’ ya había estallado y la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin se encontraban en la primera plana mediática, llegando, incluso, a provocar “una ruptura total de relaciones”, especialmente con Felipe de Borbón y Letizia Ortiz.

Pero no hay que olvidar tampoco que, a este escándalo judicial, se sumó otro escándalo institucional: el safari del que Juan Carlos I disfrutó en Botsuana junto a su entonces ‘amiga entrañable’, la exprincesa alemana Corinna zu Sayn-Wittgenstein.

Pero, según recogieron medios como Extraconfidencial, el verano de este último año que hemos mencionado habría sido especialmente delicado para la princesa Letizia. Este medio apunta cómo, por aquel entonces, comenzaron a surgir todo tipo de rumores sobre la supuesta crisis que se habría originado en el matrimonio de Felipe de Borbón y Letizia Ortiz. Una posible fractura sentimental que se habría evidenciado en los meses de aquel verano tras los movimientos ‘en solitario’ que comenzó a realizar la expresentadora de TVE.

Los reyes Felipe VI y Letizia en una imagen de 2013
Los reyes Felipe VI y Letizia en una imagen de 2013 Europa Press

Uno de ellos fue la ausencia en el Palacio de Marivent, al no asistir al almuerzo compartido por Juan Carlos I, el entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el príncipe Felipe, junto a sus respectivas mujeres. La princesa de Asturias “huyó” a Madrid, dejando a sus dos hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, con su padre en Marivent.

Según reflejó este citado medio, todo se debió, según fuentes cercanas a la Familia Real, a “una dura pelea conyugal mantenida la noche anterior que propició un gran enfado de la princesa y su marcha por la mañana sin avisar a nadie, sin coordinar el operativo de seguridad y con el consiguiente desbarajuste organizativo”.

Los reyes Felipe VI y Letizia en una imagen de 2014
Los reyes Felipe VI y Letizia en una imagen de 2014 Europa Press

Tal y como recogió el mencionado portal, estos desencuentros “se repetían con asiduidad en lugares públicos (como restaurantes y centros comerciales), y en reuniones privadas con amigos”. Un escenario por el que, tal y como afirmó el círculo monárquico, se llegó a culpar “a la presión mediática la necesidad de buscar, en ocasiones, espacios por separado para sus propias actividades”.

La familia real española en la tradicional recepción a la sociedad balear en el Palacio de Marivent
La familia real española en la tradicional recepción a la sociedad balear en el Palacio de Marivent El Cierre Digital

El final de aquel año 2013 dio paso a una etapa definitiva para la Familia Real española, pues, en enero de 2014, Juan Carlos I comunicó, según él, a su hijo Felipe que le iba a traspasar todos los poderes reales y, por ende, “la relación de los entonces príncipes de Asturias se llegó a suavizar considerablemente”. El 18 de junio de ese mismo año, Felipe VI y Letizia ascendían al trono como nuevos reyes de España. Desde entonces, la Familia Real se ha reducido a los monarcas, sus hijas y la reina Sofía, quienes acaban de ‘cerrar’ otro año en Marivent sin posado, con la inesperada vuelta de Juan Carlos I y con la ‘sombra’ de la crisis migratoria de Ceuta.

Related Articles

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Back to top button