Familia Real

El espacio dentro de Marivent donde Felipe disfruta de sus días ‘de Rodríguez’, así es Son Vent: «Allí la familia se quita los zapatos»

Felipe VI ha decidido quedarse unos días en la isla sin la compañía de su mujer y sus hijas, quienes han viajado a Madrid

El rey Felipe se ha quedado unos días, de Rodríguez, en el Palacio de Marivent. Al contrario que otros años, el monarca ha decidido alargar sus vacaciones en Mallorca, donde ha sido visto disfrutando de unas jornadas de mar junto a un grupo de amigos. Mientras tanto, su mujer y sus hijas partieron hace unos días a Madrid para dar comienzo a sus vacaciones privadas. Así, el Rey ha decidido quedarse más tiempo en Marivent y disfrutar, también, de su espacio dentro del Palacio; Son Vent.

Son Vent es una de las edificaciones más emblemáticas y a la vez desconocidas que integran el complejo del Palacio de Marivent, la residencia estival de la Familia Real española en Palma de Mallorca. Ubicada en la zona de Cala Mayor, esta residencia se ha consolidado con el paso de las décadas como el verdadero núcleo familiar y privado del rey y la reina durante sus estancias en la isla balear.

Son Vent, el espacio dentro de Marivent donde el Rey disfruta en familia

La reina Sofía, en Marivent.

El origen de Son Vent se remonta a la arquitectura tradicional mallorquina, diseñado originalmente como una casa de estilo rústico balear con gruesos muros de piedra, techos de teja y amplios ventanales. Su nombre, que en catalán significa «Son del Viento», hace honor a su privilegiada ubicación sobre los acantilados de la bahía, donde la brisa marina cruza de manera constante sus terrazas y jardines sombreados. La propiedad pertenecía originalmente al patrimonio del Ministerio de Defensa, habiendo funcionado durante décadas como la residencia oficial del Comandante General de la Zona Militar de Baleares. Sin embargo, en el año 1992, el Ministerio decidió ceder formalmente el uso de la finca y su edificación a la Casa de Su Majestad el Rey para ampliar el espacio del recinto de Marivent ante las crecientes necesidades de la Corona.

A finales de la década de los noventa, la residencia sufrió una remodelación integral coordinada por Patrimonio Nacional para adaptarla a los estándares modernos de habitabilidad y seguridad. Fue en el verano de 2001 cuando el entonces Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, comenzó a utilizarla como su residencia independiente dentro del recinto palaciego, buscando un espacio propio al margen del edificio principal de Marivent, ocupado por los reyes eméritos. A diferencia del edificio principal de Marivent, marcado por un carácter institucional y repleto de salones para recepciones oficiales, Son Vent destaca por un diseño interior sobrio, funcional y mediterráneo. Destacan sus suelos de barro cocido, maderas claras, paredes en tonos neutros y una iluminación natural que prioriza el confort diario de una vivienda contemporánea por encima de la ostentación palaciega.

Una residencia privada con vistas al mar

El rey Felipe, en Marivent. 

Tras la boda de los Reyes en 2004, Son Vent se transformó definitivamente en el hogar estival de Felipe y Letizia, y posteriormente en el refugio estival de la Princesa Leonor y la Infanta Sofía. La casa cuenta con varios dormitorios, zona de estancia familiar, despachos privados y una piscina propia en el jardín, lo que les permite hacer una vida cotidiana totalmente ajena a las miradas exteriores y al ajetreo de la prensa. Uno de los grandes atractivos de Son Vent es su espectacular entorno paisajístico y su acceso directo al mar mediterráneo. Rodeada de un frondoso pinar, olivos centenarios y jardines escalonados, la finca disfruta de una posición estratégica sobre el acantilado que ofrece vistas panorámicas despejadas de toda la bahía de Palma, garantizando además un nivel de privacidad infranqueable desde tierra.

El nivel de seguridad que rodea a Son Vent es extremo, formando parte del perímetro blindado del recinto de Marivent vigilado por la Guardia Civil y el Servicio de Seguridad de la Casa Real. Sin embargo, para los Reyes representa el único espacio en la isla donde pueden desligarse parcialmente del protocolo, organizar cenas informales con amigos o disfrutar de momentos de lectura y descanso sin la presión de las cámaras. Son muchos los cronistas que han hablado de Son Vent desde dentro. «Son Vent es el verdadero hogar de los Reyes en la isla. Marivent es el espacio del protocolo, donde se reciben a las autoridades y se hacen los posados; Son Vent es la casa donde se quitan los zapatos, comen en familia y se aíslan de las cámaras», relató Mariángel Alcázar.

«Son Vent es el verdadero hogar de los Reyes en la isla»

En los comunicados y reseñas sobre la cesión del inmueble del Ministerio de Defensa a la Casa de Su Majestad el Rey para su remodelación aparece escrito que «la adscripción de la finca de Son Vent responde a la necesidad de dotar a la Familia Real de espacios complementarios de habitabilidad dentro del recinto de Marivent, garantizando los niveles exigibles de seguridad y privacidad». Dentro de Son Vent, la dinámica de los Reyes huye por completo del protocolo de palacio para parecerse lo más posible a la vida de una familia en una residencia de verano privada. Al ser un espacio donde la prensa y las visitas oficiales no tienen acceso, la rutina de Felipe, Letizia y sus hijas —cuando están en la isla— se articula en torno a varias actividades muy concretas.

Tanto el Rey como la reina son ávidos lectores. En los salones y terrazas de Son Vent dedican buena parte del tiempo libre a la lectura de ensayos, narrativa y prensa internacional. Aunque estén en periodo estival, la actividad institucional no se detiene del todo. Felipe cuenta con un espacio de trabajo donde revisa documentación oficial, prepara las audiencias que se celebran en Marivent o en La Almudaina y mantiene despachos con el Gobierno.

La casa cuenta con un porche y terrazas orientadas al mar donde organizan desayunos y cenas familiares. Quienes conocen el recinto afirman que la etiqueta desaparece por completo: ropa cómoda, camisetas, alpargatas y conversaciones sin la rigidez de la agenda pública. Aunque cuentan con personal de servicio de Patrimonio Nacional, Letizia supervisa personalmente la nutrición familiar. Se prioriza una dieta mediterránea estricta basada en pescado fresco de la lonja de Palma, verduras de temporada, aceite de oliva virgen extra y fruta local.

A diferencia de la piscina principal del complejo de Marivent —más expuesta y asociada a la estancia de la reina Sofía y sus invitados—, Son Vent dispone de su propia piscina en el jardín privado. Allí nadan y toman el sol lejos de cualquier ángulo de visión exterior. Letizia mantiene de forma estricta sus rutinas de ejercicio —calistenia, yoga y cardio—, utilizando las instalaciones de la casa o las zonas privadas del pinar. Es el lugar donde la pareja recibe a su círculo más estrecho de amigos de confianza —compañeros de regatas de Don Felipe, amistades de la reina o familiares directos— para celebrar cenas privadas que nunca llegan a trascender a los medios de comunicación.

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