María José Gómez y Verdú, experta en protocolo: “La presencia de la Reina Sofía en el funeral de Harald V no sería institucional, sino que tendría un importante componente personal, histórico y generacional”

La experta ha analizado la posible presencia de la reina emérita en el acto.

Ha fallecido el Rey Harald de Noruega. El monarca comenzó su reinado en 1991, siendo uno de los soberanos mejor valorados por la población. El noruego ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos, mientras ha mantenido una imagen tradicional y una manera de gobernar cercana.
Noruega está de luto y enfrentándose al fin de una época. “La muerte de Harald activa dos acontecimientos paralelos, el duelo nacional por un monarca que reina desde 1991 y la sucesión automática de su hijo, el príncipe heredero Haakon”, ha indicado la experta en protocolo María José Gómez y Verdú.
Ahora comienza un largo proceso para que la población se despida del monarca. Por el momento, desde el Palacio de Oslo no se ha informado de cómo será el funeral, aunque todo apunta a que se celebrará en la capital del país durante la primera quincena de septiembre. La duda es quién acudirá al evento, ya que es un acto en el que cada presencia es muy significativa.

“La muerte de un monarca reinante no es un acontecimiento protocolario ordinario y, en el caso de Harald V, existe además una circunstancia especial: pertenece a una generación de soberanos que ha mantenido durante décadas estrechas relaciones personales y familiares con otras familias reales europeas“, señala la experta en protocolo.
Por ello, se espera la representación de las monarquías escandinavas, así como de las casas reales de Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo y Reino Unido.
Se espera que los Reyes, Felipe y Letizia, acudan a su funeral
Además, se espera la presencia de los Reyes de España. “La razón principal sería institucional. Harald V es el jefe del Estado noruego y su fallecimiento supondría el final de un reinado y la sucesión inmediata de un nuevo monarca. España y Noruega mantienen relaciones entre dos monarquías europeas y existen, además, precedentes claros de representación al máximo nivel en funerales de esta naturaleza”, indica la experta en protocolo, ya que al funeral del rey Olav V acudieron los entonces Reyes Juan Carlos y Sofía.

Sin embargo, para la experta en protocolo hay una incógnita: la Reina Sofía. “Aquí el análisis es diferente. La posible asistencia de Felipe VI y Letizia tendría principalmente una dimensión institucional. La presencia de la reina Sofía tendría, además, un importante componente personal, histórico y generacional”, señala la experta, y es que la reina emérita pertenece a la misma generación que Harald V, por lo que entre ellos existe una gran relación.
La Reina Sofía y Harald mantenían una estrecha relación
“Su relación con las monarquías escandinavas no se limita únicamente al protocolo institucional, sino que forma parte de una red de relaciones personales y familiares construida a lo largo de muchos años. Por eso, no descartaría en absoluto su presencia”, indica la experta en protocolo.

Sin embargo, su asistencia no sería necesaria para garantizar la representación institucional de España, pues esa función correspondería a Felipe VI como jefe del Estado. “La presencia de la reina Sofía tendría un significado distinto. Sería una representación de carácter más personal y generacional, vinculada a una época en la que Harald V, la reina Sofía y otros miembros de su generación protagonizaron durante décadas la vida de las grandes familias reales europeas”, señala María José Gómez y Verdú.

La importancia de la representación española en el acto
Oslo se convertirá en el centro simbólico de las monarquías europeas. “Un funeral real no es solamente una ceremonia de despedida. Es también un acto de Estado, un ejercicio de protocolo y, en ocasiones, un reflejo de décadas de relaciones personales, familiares y diplomáticas”, señala la experta en protocolo.
Además, el caso del rey noruego es especial. “Cada presencia y cada ausencia tendría una lectura. Y el verdadero interés estaría no solo en saber quién acudiría, sino en comprender en qué calidad lo haría y qué significado tendría esa decisión en el contexto del final de un reinado y el comienzo de otro”, señala María José Gómez y Verdú.

La relación de la Reina Sofía y Harald de Noruega
La reina española y el rey de Noruega mantuvieron una estrecha relación, siendo un romance frustrado. “Yo sé que hubo muchos intereses para casarnos. Se provocaron encuentros, se hicieron cábalas…”, reconoció la propia reina emérita en la biografía que encargó a Pilar Urbano en 1996, titulada ‘La Reina’.
El padre de Harald tenía interés en que su hijo se casara con la griega, pues era de sangre azul, solicitando su ayuda a la reina británica. Por ello, la familia de doña Sofía realizó un viaje a Oslo. “Yo iba a cumplir veintiún años y no había visto al príncipe Harald de Noruega en mi vida. Pues bien, nada m��s pisar tierra noruega, nos desayunamos con que los periódicos de Oslo nos daban ya como pareja. ¡Increíble!”, explicó doña Sofía en ‘La Reina’. Sin embargo, su romance forzado no funcionó.




