María José Gómez y Verdú, experta en protocolo: “Carlos III colabora con Burberry con una acuarela suya y evidencia cómo una expresión artística personal se convierte en parte del relato de una marca”

Una experta en protocolo y etiqueta analiza para US la reciente colaboración que ha realizado el monarca británico con la histórica firma de lujo.

El Rey Carlos III de Ingleterra ha debutado como diseñador de una prestigiosa firma de ropa. El hijo de la Reina Isabel II se ha convertido en el protagonista de la nueva colección cápsula de Burberry, que se ha inspirado en una de sus acuarelas para diseñar las prendas, con precios que rondan los 1.500 euros en España. “La reciente colaboración entre Carlos III de Inglaterra y Burberry nos invita a reflexionar cómo evoluciona el universo del lujo, no tanto por la presencia de un monarca en una colección de moda, sino por lo que representa desde el punto de vista creativo, cultural y estratégico“, asegura María José Gómez y Verdú, experta en protocolo y etiqueta, a SEMANA.
“La colaboración de Carlos III con Burberry reúne varios elementos con una enorme carga simbólica”
En concreto la acuarela de Birkhall, su refugio escocés, ha sido el elemento que ha inspirado la colección, que se caracteriza por fusionar arte, naturaleza y tradición británica. “Más que hablar de un Rey que se convierte en diseñador, considero interesante analizar cómo una expresión artística personal puede transformarse en parte del universo creativo de una de las grandes casas históricas de la moda británica“, expone la especialista a esta revista.

De acuerdo con el testimonio de María José Gómez y Verdú, “la incorporación de una acuarela original de Carlos III a una colección cápsula de Burberry establece un diálogo entre arte, patrimonio e identidad de marca que va mucho más allá del diseño de una prenda“. La propuesta toma como referencia el paisaje escocés pintado por el propio royal para transformarlo en estampados y prendas exclusivas.
La colección cápsula Burberry cuenta con gabardinas, bufandas de cachemir, chaquetas y jerséis que reinterpretan la estética clásica de la firma con una paleta de tonos verdes inspiradas en la naturaleza. “La colaboración reúne varios elementos con una enorme carga simbólica: el paisaje británico, la tradición artística, la naturaleza y la herencia cultural de una firma como Burberry”, detalla María José Gómez y Verdú.

“Lo interesante es cómo una expresión artística personal puede convertirse en parte del relato de una marca”
Desde una perspectiva estratégica, “la iniciativa resulta especialmente interesante porque conecta dos universos que comparten una relación estrecha con la tradición, aunque operan de maneras diferentes“. La experta en protocolo y etiqueta explica que “por un lado, la monarquía representa continuidad, historia y simbolismo institucional; y, por otro, Burberry necesita mantener vivo su legado mientras evoluciona para responder a las exigencias del mercado contemporáneo”.
De esta manera, “la colaboración permite que ambos territorios dialoguen y se refuercen mutuamente, sin que necesariamente deban renunciar a su propia identidad”. Además, uno de los aspectos más relevantes de este proyecto es que la aportación del monarca proceda de su faceta artística. “Existe una diferencia importante entre utilizar la imagen de una figura pública como recurso promocional e incorporar una creación personal a un proyecto de diseño“, sostiene la especialista.

De acuerdo con sus palabras, “la colaboración adquiere una dimensión más íntima y cultural, porque el punto de partida es la propia mirada artística del monarca y su relación con el entorno que lo inspira“. Eso sí, aportar una obra que sirve de inspiración a una colección no equivale a asumir la dirección creativa de una firma ni a diseñar personalmente todas sus prendas, advierte Gómez y Verdú.

Llegados a este punto, “lo verdaderamente interesante es observar cómo una expresión artística personal puede convertirse en parte del relato de una marca y contribuir a reforzar su posicionamiento”. “Más que afirmar que Carlos III se ha convertido en diseñador de Burberry, me parece más preciso hablar de una colaboración artística que traslada su obra al lenguaje visual de la moda“, afirma María José Gómez y Verdú.

Con todo ello, la especialista considera que “la colaboración entre Carlos III y Burberry es un ejemplo de cómo la moda contemporánea puede construir propuestas relevantes a partir de la conexión entre creatividad, tradición e identidad cultural“. Además, la experta asegura que nos encontramos ante un modelo que evidencia cómo está evolucionando la relación entre las instituciones históricas, la creación artística y las marcas de lujo.
“En una industria que busca constantemente nuevas formas de diferenciarse, el patrimonio y la autenticidad siguen siendo recursos poderosos, siempre que se utilicen con coherencia y sin perder de vista aquello que hace única a cada marca”, zanja María José Gómez y Verdú.




