Familia Real

María José Gómez y Verdú, experta en protocolo: “El éxito de la experiencia universitaria de la Princesa Leonor depende de que dentro del aula pueda dejar de serlo”

La experta ha hablado con SEMANA sobre cuál será la hoja de ruta a seguir de la heredera al trono en su primer día como alumna de una universidad pública en Madrid.

La Princesa Leonor, en un acto oficial en Girona con gesto serio
La Princesa Leonor, en un acto oficial en Girona con gesto serio.Gtres

¡La cuenta atrás más esperada para la Princesa Leonor está a punto de terminar! Tras haber cumplido su formación militar y sus vacaciones de verano tanto en Marivent como en un destino privado junto al resto de miembros de la Familia Real, la futura Reina está a punto de comenzar el Grado en Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Madrid. Este paso al frente supone todo un reto para ella, pues se trata de un centro público en el que tendrá que dejar a un lado su papel en la primera línea de la Corona para ser una alumna tan normal como el resto.

Si algo está claro, es que el ingreso de la Princesa Leonor en una universidad pública española supone una situación inédita para sus compañeros y profesores. Llegará al aula como una estudiante más, pero con la diferencia de que se trata nada más y nada menos que de la heredera al trono. Para María José Gómez y Verdú, experta en protocolo, la clave estará en encontrar el equilibrio entre las dos realidades.

Princesa Leonor
La Princesa Leonor con un dos piezas de color rojo durante la entrega del Toisón de Oro a la Reina Sofía en noviembre de 2025.Gtres

“El verdadero protocolo del primer día de Leonor debería ser, paradójicamente, el de la discreción”, confirma la experta en SEMANA. Según ella, su llegada puede contar con la correspondiente organización institucional y medidas de seguridad, pero dentro del aula debería imponerse la lógica académica: “El protocolo debería comenzar y terminar antes de que empiece la verdadera experiencia universitaria”.

Gómez y Verdú recuerda que la Princesa no puede desprenderse de su condición institucional cuando entra a la universidad. Su posición implica unas necesidades concretas de seguridad, protección de su intimidad y atención pública, pero eso no significa que tenga que estar constantemente marcada por el protocolo: “La cuestión no es eliminar el protocolo, sino saber dónde debe estar”.

Princesa Leonor
La Princesa Leonor durante una visita el pasado mes de julio al yacimiento arqueológico de Empúries, en L’Escala (Girona).Gtres

Según la experta, convertir la llegada de la joven en un acontecimiento oficial sería incompatible con el espíritu universitario: “La universidad es, por definición, uno de los pocos espacios donde el apellido, el cargo o la posición social deberían quedar en un segundo plano frente al conocimiento, el esfuerzo y la capacidad individual”. Por esta razón, cuando comiencen las clases, la futura Reina debería poder escuchar, preguntar, participar e incluso equivocarse como cualquier otra estudiante: “Dentro del aula, Leonor debería ser, ante todo, Leonor”.

“El verdadero protocolo del primer día de Leonor debería ser, paradójicamente, el de la discreción”

Otra de las grandes incógnitas gira en torno a su relación con el resto de estudiantes. Para la experta, lo razonable sería que fuera la propia Leonor quien diese algunos de los primeros pasos para reducir la distancia. No porque tenga obligación, sino porque probablemente sus compañeros se sientan intimidados ante una situación tan excepcional.

“Un gesto sencillo por parte de Leonor, presentarse, incorporarse a una conversación, preguntar por un grupo de trabajo o compartir la rutina de sus compañeros, puede tener más valor que cualquier sofisticado protocolo”, explica. Para ella, “la cercanía, en este caso, no debería ser una estrategia de comunicación. Debería ser una herramienta de convivencia”.

La Princesa Leonor con su melena rizada en la tradicional recepción celebrada en el Palacio de Marivent
La Princesa Leonor con su melena rizada en la tradicional recepción celebrada en el Palacio de Marivent.Gtres

Cabe destacar que, del mismo modo, los profesores se enfrentarán también a un equilibrio muy delicado: el de tener en frente a la futura jefa de Estado, pero también una alumna a la que tendrán que evaluar como a cualquier otra.

“Lo difícil será conseguir que, después de la fotografía del primer día, pueda empezar una rutina”

“Un profesor no debería tener que preguntarse constantemente si puede llamar a Leonor por su nombre, pedirle que participe en clase o exigirle exactamente lo mismo que al resto”, confirma Gómez y Verdú. De hecho, apunta que la exigencia académica debería formar parte de su preparación: “El respeto institucional no puede confundirse con una distancia que impida desarrollar una auténtica experiencia universitaria”.

La Princesa Leonor, realizando una maniobra con un misil. 
La Princesa Leonor, realizando una maniobra con un misil. Casa de S.M. el Rey

La experta en protocolo considera que el verdadero éxito de la llegada de Leonor no debería medirse por la cantidad de protocolo que consiga movilizar la institución, sino por su capacidad para permitirle construir una rutina universitaria totalmente normal: “Lo difícil será conseguir que, después de la fotografía del primer día, pueda empezar una rutina”.

Esto significa también que lo ideal es que pueda relacionarse con otros estudiantes sin que cada conversación se convierta en noticia, o más bien, “que tenga compañeros antes que espectadores”.

La Princesa Leonor con una coleta en los Premios Princesa de Girona
La Princesa Leonor con una coleta en los Premios Princesa de Girona.Gtres

Si algo tiene claro Gómez y Verdú, es que Leonor “no necesita dejar de ser Princesa para estudiar en una universidad pública”. Aunque sí que tiene que intentar que esa condición no domine cada minuto de su experiencia universitaria: “El éxito de su experiencia dependerá de que, al menos dentro del aula, pueda dejar de serlo durante unas horas”.

Será el próximo 7 de septiembre cuando la Princesa Leonor comience sus estudios en la Universidad Carlos III de Madrid, en concreto, en el campus de Getafe. Tanto en el primer como en el segundo cuatrimestre, la joven comenzará sus clases universitarias a las 9:00 horas de la mañana y terminará pasadas las 15:00 horas de la tarde. Todo ello, sin contar que tardará una media hora en llegar desde Zarzuela en coche.

Si en algún momento la Princesa prefiere quedarse en las instalaciones del centro para estudiar, comer o simplemente socializar con sus nuevos compañeros, podrá hacerlo sin ningún tipo de problema. El campus en cuestión dispone de cafetería, biblioteca, pistas deportivas e incluso edificios históricos que favorecen la comunicación entre alumnos y una correcta concentración de todos ellos, sobre todo en época de exámenes.

Todo ello, sumado a una amplia oferta de ocio en los alrededores de esta universidad. Para muchos de los jóvenes es costumbre tomar algo en algunos de los bares que hay en los aledaños del centro, como es el caso de ‘El Eskinazo’, un clásico de Getafe entre estudiantes, especializado en tapas y con precios de lo más asequibles para ellos. 

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