La crónica de Semana desde dentro de los Premios Princesa de Asturias: del saludo de los Reyes a Leonor en capilla

US vive en primera persona los Premios Princesa de Asturias 2026. Todos los detalles, curiosidades y lo que ‘no se ve’. ¡No te pierdas nuestras crónicas!

Va cayendo la tarde en Oviedo y sube el sonido de las gaitas tocando a las puertas del Auditorio Príncipe Felipe. La Familia Real está a punto de llegar. Hay ganas, ¡muchas!, de reencontrarse con los Reyes Felipe y Letizia y sus hijas, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, para dar el pistoletazo de salida a los Premios Princesa de Asturias 2026. Y en SEMANA estamos en primera línea para contarlo.
La primera aparición royal siempre es esta: un concierto de música clásica. Este año abrimos con Mendelssohn. Qué pena que a esta cita no acude la Reina Sofía, que es la gran melómana de la familia Borbón.
Crece el revuelo entre las muchas personas que les esperan tras las vallas. Un ritual que se repite año tras año, deseando saludar a los Reyes y a las ‘niñas’, aunque estas rondan el 1,80 de altura…

Felipe VI, la Reina Letizia, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía en Oviedo.
Por fin, a las siete de la tarde, llegan los Reyes, Leonor y Sofía. En cuanto bajan de sus coches oficiales, estallan los vítores y los aplausos. La calle vibra. Las gaitas zumban más fuerte. Los asturianos viven estos días con un entusiasmo que se contagia. Que para eso Letizia es su paisana.
Llegan los saludos y las poses en el hall del auditorio. Saltan decenas de flashes y voces que reclaman la atención de la realeza tras los objetivos. Click click click… Toca fijarnos en los looks, siempre los de ellas, claro.
La Reina Letizia centra las miradas con una parte superior de gasa verde. Pero ahora es la Princesa Leonor la más solicitada. Al fin y al cabo, es la anfitriona de estos premios, y a sus casi 21 años (que cumplirá en unos días, el 31 de octubre), se le nota cada vez más suelta y consciente. Leonor se ha puesto un traje de chaqueta negro. ¡Oh, vaya! Parece que desde que ha pasado por el ejército se ha investido de un mood todavía más sobrio. Leonor manda, con actitud y presencia.

En este caso, los Reyes dan un pasito atrás como orgullosos padres. De hecho, encantados. Y la Infanta Sofía, recién llegada de París, donde estudia, transmite ese aire universitario chic de ‘je ne sais quoi’ y es la única que esta vez ha optado por vestido, azul pavo real, y además con tacones. Menuda novedad, ella que se había abonado al zapato plano. Sofía siempre está ahí para su hermana y cualquier ocasión de verlas juntas nos lo hace palpable: cariñosa, tranquila y con personalidad.
El posado dura exactamente 30 segundos. Y los Reyes y sus hijas se despiden por el momento de nosotros para meterse en la sala, en la que les esperan ya todos los invitados. La Familia Real se coloca en la zona superior de la platea y, de pie, escucha el Himno Nacional. Todos recuperan la solemnidad. Los veo de perfil, como en las monedas. Después se apagan las luces y empieza el concierto.

Una hora de Mendelssohn por delante que los periodistas aprovechamos para conectar con nuestros medios, entrar en directo o escribir nuestras crónicas, como esta.
En los pasillos del auditorio hay una cierta paz que contrasta con los violines en el interior. Los portátiles echan fuego. Reviso los recuerdos más inmediatos. Sí, Leonor es más protagonista.
Los Reyes y sus hijas han saludado a los presentes
El concierto ha terminado y la Familia Real sale del auditorio hacia un hall abarrotado de gente. Quieren ese breve encuentro con ellos para agradecer y reiterarles la bienvenida. Me dice una elegante señora de Oviedo que ha venido los últimos años al concierto y que no se pierde el saludo a los Reyes. “Me presta”, afirma.

La Reina se adelanta con precisión hacia los ligeros cordones de seguridad, que no son una barrera infranqueable. Vuelven los apretones de manos, las sonrisas, las preguntas... Leonor y Sofía escoltan a su madre. Bien conocedoras de su fuerza, saben que a su rebufo todo está controlado.
También nosotros, los de la prensa, encontramos un huequito con los Reyes y sus hijas. Nos preguntan ese “¿qué tal?” tan coloquial que desarma. Pero no, aquí hemos venido a saber de ellos, y no al revés. ¡Cómo sabe Doña Letizia dar la vuelta a la tortilla!

La Princesa Leonor debuta en solitario en la recepción de los galardonados
La Princesa Leonor esta edición tiene cometidos nuevos. Por lo pronto, será ella sola, por primera vez, la que reciba a todos los galardonados con los Premios Princesa de Asturias en la audiencia previa a la ceremonia de entrega. Leonor sonríe ante la expectativa. Incluso se le resta importancia a ese hecho. Les recibirá y les dará la insignia. Nada más… y nada menos.

Los Reyes siguen saludando y mostrándose especialmente cercanos en esta tierra que tanto quieren. Manos, selfies… El Rey continúa camino en solitario. La Reina y sus hijas, juntas. Se escuchan varios “Vivas”. También están miembros del Estudio Ghibli, que les enseñan un peluche de Totoro…
Todavía les queda un rato a nuestros royals antes de retirarse a cenar y después a dormir en el Hotel de La Reconquista. Todo ha ido como se esperaba, todo ha ido bien. Mañana será otro día.




