Noticias destacadas

Banda criminal se hacía pasar por policías para cometer millonarios robos en Bogotá: alias “La Mona” figura entre los más buscados

La banda criminal “Los Egolios” operó durante años en Bogotá haciéndose pasar por policías para interceptar a comerciantes y cometer robos millonarios

thumbnail

Durante años actuaron con un método tan audaz como peligroso: falsos retenes policiales, seguimientos a comerciantes y robos millonarios.

La estructura criminal conocida como “Los Egolios”, señalada de operar en Bogotá desde 2018, utilizaba uniformes y motocicletas similares a los de la Policía Nacional para engañar a sus víctimas.

En el centro de esta red aparece una figura inesperada: alias “La Mona”, señalada por las autoridades como una de las piezas clave de la organización.

La investigación reveló que esta mujer, pareja del presunto líder del grupo, alias “Pinto”, cumplía un papel estratégico dentro de la banda.

Su ausencia de antecedentes judiciales la convertía en la persona ideal para realizar labores de inteligencia previa antes de cada golpe.

Según explicó el coronel Álvaro Mora Rodríguez, comandante operativo de reacción y control de la Policía Metropolitana de Bogotá, su rol consistía en identificar a las víctimas con antelación.

“La función o el rol que adelanta ‘La Mona’ es realizar el seguimiento a las víctimas en centros comerciales, verificar si ya tienen los valores y el dinero, observar en qué vehículos se movilizan y registrar las placas”, detalló.

Esa información era transmitida al resto de la organización, que posteriormente ejecutaba el asalto.

Pero su papel no se limitaba al seguimiento.

También participaba en la logística de los operativos criminales.

De acuerdo con las autoridades, alias “La Mona” ayudaba a conseguir los uniformes y accesorios que los delincuentes utilizaban para hacerse pasar por agentes de la Policía.

El uso de esta estrategia les permitía acercarse a las víctimas sin levantar sospechas.

“Un modus operandi claro de esta banda era la suplantación de personal de la Policía Nacional”, explicó el coronel Mora.

“Al estar disfrazados de policías y utilizar motocicletas similares, generaban confianza en las víctimas y podían interceptarlas con mayor facilidad”.

judicial archivos - EXTRA | El Diario de Todos

La organización, que presuntamente lleva al menos siete años delinquiendo, inició sus actividades con robos a carros de valores y posteriormente amplió su objetivo hacia comerciantes que movilizaban grandes cantidades de dinero en efectivo.

Las autoridades también descubrieron que contaban con informantes dentro de empresas de transporte de valores.

Estas fuentes les proporcionaban detalles clave sobre itinerarios, rutas y horarios en los que se trasladaban grandes sumas de dinero.

Uno de los episodios que marcó la investigación ocurrió cuando los delincuentes intentaron abrir la caja fuerte de un vehículo de transporte de valores utilizando un soplete.

Durante el procedimiento, parte del dinero terminó incendiándose.

Aun así, las autoridades estiman que la organización habría logrado apropiarse de aproximadamente 35.

000 millones de pesos a lo largo de sus actividades criminales.

La estructura estaba liderada por alias “Pinto”, quien habría involucrado a varios miembros de su propia familia en la organización.

Entre ellos su pareja, alias “La Mona”, y su hijo, identificado como Michael.

De acuerdo con el coronel Mora Rodríguez, la razón era principalmente económica.

“Alias ‘Pinto’ quiso involucrar a varios integrantes de su familia porque cuando tenían las ganancias de la actividad criminal las repartían por partes iguales”, señaló.

“Si participaban su hijo y su esposa, las ganancias dentro de su núcleo familiar terminaban siendo mayores”.

judicial archivos - EXTRA | El Diario de Todos

Las investigaciones también identificaron a otros integrantes de la banda.

Entre ellos alias “Muiscas”, encargado de realizar seguimientos en motocicleta, y alias “Dani”, quien presuntamente coordinaba las rutas de escape utilizando motocicletas de alto cilindraje.

Según los investigadores, este último habría pertenecido anteriormente a la fuerza pública.

El método de operación del grupo estaba cuidadosamente planificado.

En lugares como el centro comercial Puerto Príncipe, en el sector de San Andresito de San José, presuntos colaboradores observaban los movimientos de los comerciantes.

Entre las cuatro y las cinco de la tarde, alias “Pinto” recibía información sobre qué comerciantes habían recaudado mayores sumas de dinero durante la jornada.

Con esos datos, la banda organizaba los seguimientos.

Los delincuentes ingresaban a los parqueaderos como clientes comunes y dejaban sus vehículos estacionados durante horas.

Cuando la víctima aparecía, marcaban el automóvil en el que transportaría el dinero y posteriormente iniciaban el seguimiento.

En uno de los robos registrados por cámaras de seguridad se observa cómo una motocicleta actúa como “marcador”.

Tras identificar una camioneta con dinero, un automóvil y dos motocicletas comienzan la persecución.

Cuando la víctima se estaciona, una mujer que aparenta ser policía se acerca y exige que abran el baúl.

Bajo presión y engaño, se concreta el robo.

En otro episodio, un escolta identificado como Jacinto Farfán intentó impedir el asalto.

Durante el forcejeo con los delincuentes, uno de ellos disparó su arma de fuego, causándole la muerte en el lugar.

judicial archivos - EXTRA | El Diario de Todos

Ese hecho intensificó la persecución contra la organización.

La abogada penalista Cindy Franco explicó que los delitos atribuidos a la banda podrían implicar condenas severas.

“En el caso del hurto agravado, la pena puede ascender aproximadamente entre 25 y 40 años de prisión”, indicó.

Las investigaciones también destacan el papel que desempeñó alias “La Mona” dentro de la estructura.

Aunque no siempre portaba armas, su función de inteligencia y logística era fundamental para el éxito de los golpes.

Especialistas en derecho penal señalan que la participación de mujeres en este tipo de organizaciones es menos frecuente.

En Colombia, cerca del 93% de la población carcelaria está compuesta por hombres y apenas el 7% por mujeres.

La abogada Sondra Matconis explicó que, en muchos casos, las mujeres son utilizadas estratégicamente dentro de estas redes.

“Generalmente las mujeres hacen parte de estas estructuras como una forma de instrumentalización, porque generan mayor confianza”, afirmó.

Actualmente, alias “Pinto” y alias “La Mona” permanecen prófugos de la justicia y figuran entre los más buscados por las autoridades.

Mientras continúan los operativos para dar con su paradero, las autoridades mantienen la alerta ante la posibilidad de que la organización aún tenga redes activas en la capital del país.

judicial archivos - EXTRA | El Diario de Todos

Related Posts

Related Articles

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Back to top button