La reina Letizia se transforma en Cenicienta en el Palacio Real con un espectacular vestido capa de Carolina Herrera y recupera la icónica tiara floral

La reina Letizia ha sido la gran protagonista de la cena de gala en honor a Emanuelle y Brigitte Macron en el Palacio Real

El Palacio Real abre sus puertas con la elegancia y el fervor de las grandes ocasiones debido a la primera visita oficial de Emanuelle y Brigitte Macron a España. Una intensa primera jornada institucional que ha culminado con una cena de gala a la altura, una noche donde el protocolo, la alta gastronomía y la diplomacia se entrelazan con el glamour de las puestas de largo más icónicas.

Entre tapices, vajillas con siglos de historia y cubertería de plata, el Comedor de Gala ha recuperado todo su esplendor para celebrar no solo un encuentro estratégico entre dos naciones hermanas, sino una fiesta con el saber hacer más español. Antes de dar comienzo a la cena, don Felipe ha dado un discurso de bienvenida para después cederle la palabra al presidente francés. Una intervención que ha concluido, como es habitual, con el tradicional brindis.
La puesta de largo de la reina Letizia en el Palacio Real
Hacía más de 10 meses que no veíamos a doña Letizia deleitarnos con su versión más royal, pero la ocasión lo merecía. Siguiendo a rajatabla la etiqueta de vestimenta estipulada para este tipo de actos tan solemnes y regios, la Reina deslumbraba con un precioso vestido largo e imponentes joyas de pasar.
Aunque en los encuentros con personalidades de países republicanos cabe la posibilidad de que se modere la exhibición del joyero real por cortesía, esta noche la madre de Leonor y Sofía ha echado el resto, estilísticamente hablando.

Como anfitriona de la cena con el presidente de la República Francesa en el Palacio Real, la reina Letizia ha elegido un estilismo de gala en el que el azul celeste es el gran protagonista. Con un impresionante vestido de la firma Carolina Herrera, que puede recordarnos a Cenicienta o a Elsa en ‘Frozen’, y que tiene un precio de 4.875 euros. Confeccionado en crepé, el diseño presenta una silueta larga y fluida que contrasta con la riqueza de detalles de su parte superior.
El elemento más llamativo es el canesú semitransparente con adornos florales, que cubre el escote y los hombros. Las mangas tipo capa, abiertas a lo largo de los brazos, caen hasta el suelo y aportan movimiento al vestido y hasta un punto mágico.

La estancia de Emanuelle y Brigitte Macron en Madrid se extenderá solo dos días. Para la segunda jornada veremos a don Felipe y el presidente francés en el Foro de Comercio e Inversión España-Francia. Esa noche, se despedirán en la recepción que el matrimonio Macron ha organizado en la Embajada de Francia a modo de agradecimiento por la hospitalidad de los reyes.
Doña Letizia recupera la tiara floral
Durante sus años de reinado, doña Letizia ha convertido en sus favoritas la histórica tiara Cartier y la imponente Flor de Lis, pero para esta ocasión se ha decantado por la tiara Floral, que combina a la perfección con los detalles del vestido en su escote.
El cabello recogido deja todo el protagonismo a la tiara floral de Mellerio, una de las joyas históricas de la Familia Real. Realizada en 1867, está compuesta por cinco flores de diamantes engastados en platino, con piedras de talla brillante y perilla. Su particularidad es que puede desmontarse y lucirse también como broche o gargantilla. De hecho, doña Sofía la estrenó de esta última forma durante una cena previa a su boda en Atenas, antes de que, a partir de los años setenta, volviera a utilizarse como tiara completa.

La pieza fue un regalo de bodas del Gobierno español de la época a la reina Sofía y, desde entonces, la han llevado prácticamente todas las mujeres adultas de la Familia Real. Letizia también ha recurrido a ella en numerosas ocasiones; la última, antes de esta cena, fue el 3 de marzo de 2023, durante la visita oficial del presidente de Colombia.
Los pendientes de brillantes completan las joyas del estilismo. Además, sobre el azul suave del vestido destaca la banda roja de la condecoración, acompañada de una insignia dorada que subraya el carácter ceremonial de la velada.
La ausencia de la princesa Leonor
Desde que se anunció la visita de Estado de Emanuelle y Brigitte Macron se especuló sobre la idea de que la princesa Leonor debutara en una cena de gala teniendo en cuenta que se encuentra en Madrid, pero no ha sido así. Parece que desde el equipo de Casa Real se están reservando la puesta de largo de la heredera para un acto de mayor relevancia institucional. De hecho, de seguir la línea marcada por su padre, este esperado debut en un banquete de Estado llegará más pronto de lo que creemos.

Felipe VI debutó con 20 años, la misma edad que tiene Leonor, con motivo de la visita oficial de la reina Isabel II y Felipe de Edimburgo a España. Una cita a la que también acudieron sus hermanas Elena y Cristina. Pues bien, de cara al año que viene ya se está trabajado en la primera visita de Carlos III y Camilla a nuestro país como reyes. La estampa perfecta para ver por primera vez a la princesa Leonor con tiara.




