María José Gómez Verdú, experta en protocolo: “La privacidad de los Reyes no se improvisa, se organiza. No existe un ‘protocolo de vacaciones’, pero hay una estructura institucional”

La Familia Real se encuentra disfrutando de unos días de vacaciones en las Islas Griegas

El rastro del Falcon nos ha permitido conocer el destino que los reyes Felipe (58 años) y Letizia (53 años) han elegido para sus vacaciones privadas. Un año más, la Familia Real aterrizaba en Atenas para dar comienzo a unos días de desconexión alejados del foco mediático. Aunque pueda parecer todo lo contrario, esta escena tiene mucho de institucional, así lo confiesa en Lecturas la experta en protocolo María José Gómez Verdú.

Hay que recordar que la estancia de la Familia Real en Mallorca no son unas vacaciones como tal, sino que se traslada la residencia oficial al Palacio de Marivent. La agenda oficial sigue activa aunque se adapta a la época estival en la que nos encontramos y la compaginan con otro tipo de salidas más desenfadas. El final de la Copa del Rey de vela suele marcar el final de sus días en Palma y por ende el inicio de las vacaciones privadas. Un viaje que, generalmente, suele ser fuera de España.
Desde el punto de vista del protocolo, Gómez Verdú destaca cómo la institución consigue conciliar privacidad, seguridad y responsabilidad. “Felipe VI no deja de ser Rey durante sus vacaciones privadas. Simplemente, durante unos días, la actividad institucional queda en segundo plano”, nos cuenta.

Es importante tener en cuenta que los miembros de la Familia Real tienen una vida privada, de ahí que, según la experta, “no existe razón para hacer público cada desplazamiento”. “La privacidad de los Reyes no se improvisa, se organiza”, afirma con contundencia Gómez Verdú. Y es que todo paso que den, siempre que implique un desplazamiento, debe ser comunicado al Gobierno central.
La realidad es que “no existe públicamente un ‘protocolo de vacaciones’, pero hay una estructura institucional destinada a garantizar su seguridad y a coordinar todo lo necesario durante la salida”, nos cuenta. “La Casa del Rey cuenta con una Unidad de Protocolo y con un Servicio de Seguridad que trabajan coordinadamente con los organismos del Estado competentes”, continua. Y es que para que los Reyes puedan disfrutar de unas vacaciones privadas se necesita una organización muy minuciosa. Nada que rodee a don Felipe y doña Letizia se deja al azar.

Seguridad, discreción y privacidad
“La discreción forma parte del protocolo”, apunta la experta. Pero si se utiliza un avión oficial, como ha sido el caso del Falcon, ese secretismo se pierde de manera parcial. No obstante, según Gómez Verdú el viaje de los reyes a Grecia también deja entrever la transparencia de la Corona.
“La transparencia institucional y la privacidad personal no son conceptos incompatibles. Una Casa Real moderna debe explicar cómo administra los recursos públicos y, al mismo tiempo, preservar un espacio razonable para la vida privada. Quizá ahí esté la verdadera sofisticación del protocolo, no solo saber cómo organizar una ceremonia, sino saber cuándo una institución debe ocupar el primer plano y cuándo debe desaparecer discretamente de él”, reflexiona.
Grecia, el destino favorito de Felipe y Letizia en verano
Un año más, la Familia Real ha elegido Grecia como destino de vacaciones. Aunque desconocemos en cuál de sus paradisíacas islas se han instalado, María José Gómez Verdú nos cuenta que el país heleno reúne unas características particulares, quizás por ello repitan cada verano y ya se haya convertido en su lugar favorito.
La relación de la Familia Real española con Grecia es evidente por los vínculos familiares de la Reina Sofía, pero “también ofrece algo especialmente valioso para una familia en su posición: privacidad, distancia suficiente de España y un entorno en el que la presencia de otras familias reales europeas no resulta excepcional”. Y es que las islas griegas son el destino predilecto de vacaciones de Guillermo y Máxima de Holanda, así como Kate y Guillermo. Los príncipes de Gales eligieron Cefalonia para sus vacaciones en familia en 2025, mientras que los reyes de los Países Bajos cuentan con una exclusiva mansión en la isla de Spetses.

Sea como fuere, el objetivo de estas vacaciones privadas es uno: “No deberían entenderse como una excepción al protocolo, sino como uno de sus ejercicios más delicados: proteger a la persona, preservar la institución y permitir, durante unos días, que el Rey pueda simplemente ser Felipe”.




